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Nada que declarar

2012 marzo 29
por admontalvo

 

Desconozco si se trata de una nueva moda o simplemente responde a una pura casualidad, pero lo cierto es que en los tres últimos juicios contra narcotráfico a los que he asistido los imputados, en especial los considerados cabecillas, se han acogido a su derecho a no declarar. Un puñado de individuos sentados en el banquillo para los que se piden penas que casi alcanzan la decena de años y que, en el momento de subir al estrado, lo que hacen es mutis por el foro. En el mejor de los casos, los hay que niegan absolutamente todo lo que haya que negar: ni ellos estuvieron allí, ni hicieron nada ilegal, ni se conocen unos a otros. Vamos, que no han roto un plato en su vida. También los hay que solo contestan a las preguntas de sus abogados, para responder exactamente en la misma línea; pero lo más sorprendente es cuando optan por no abrir la boca. A pesar de ello, el fiscal está obligado a soltar su perorata por lo que lo que tenía visos de ser un juicio entretenido se convierte en una jornada tediosa en la que solo se escuchan preguntas del Ministerio que se quedan en el aire. Dejando a un lado el interés periodístico, que no puedo negarlo, ¿qué sentido tiene enjuiciar a alguien que luego se niega a declarar durante su propio juicio? no es que yo quiera cercenar los derechos de nadie, pero los procesados deberían estar obligados a aportar su versión y, sobre todo, responder a las preguntas de las partes para que la vista sea más completa y tenga sentido. Y de paso, se vuelva entretenida para aquellos a los no nos queda otra que permanecer en la sala, aunque eso se convierta en un suplicio.

El Don

2012 marzo 23
por admontalvo

 

Los vemos en magníficas películas como las de Ford Coppola y nos creemos que son irreales o, en todo caso, producto de otra época ya lejana. Los ‘padrinos’ cinematográficos nos pueden resultar incluso simpáticos y un producto typical italian que se aleja mucho de nuestras fronteras. Sin embargo, el Don por antonomasia sigue existiendo, y ha estado muy presente en las vidas de los jerezanos de la mano del casi archiconocido Giuseppe Polverino, que vivió un par de años de incógnito en la ciudad hasta que fue cazado gracias a una operación al alimón entre la Guardia Civil patria y los Carabinieri de su tierra. Del llamativo despliegue para su arresto todo se ha dicho ya; poco trascendió, sin embargo, de los detalles más humanos o anecdóticos de un operativo peligroso para los agentes que custodiaron al capo y su lugarteniente, y que fueron puestos de relieve en un artículo reciente publicado por LA VOZ. En él, se desglosaban perlitas del tipo de que el lugarteniente, el más charlatán, estuvo bromeando con los guardias civiles durante todo el trayecto hasta Madrid y les pidió un expresso que nunca pudo tomarse; que les llegaron a ofrecer 500.000 euros a cambio de que les dejaran libres o que los policías italianos llamaban al jefe de la Camorra por el nombre de ‘Don Giusppe’. Mafia, droga, blanqueo y asesinato son palabras asociadas a este personaje; por encima de todo ello, sin embargo, prevalece esta forma de tratamiento que viene incluso de las propias fuerzas del orden. Lo primero para el Padrino, queridos ciudadanos, es el ‘rispetto’.

Intrigas políticas y Policía

2012 marzo 20
por admontalvo

Él amaba lo que hacía. A él, igual que al resto de sus compañeros, no le importaba estar disponible las 24 horas, ni estar sujeto a horarios imposibles, ni ejercer una actividad más peligrosa. La recompensa eran los frutos de su trabajo, con unos resultados traducidos en números que evidenciaban que el Grupo de Investigación de la Policía Local, el único que ejercía de paisano, funcionaba. Y funcionaba bien. Para ello, sus miembros se prepararon a conciencia y, aunque en los últimos años se les había separado de la lucha contra la droga por conflictos de competencias con los compañeros de la Nacional, estos agentes seguían desarrollando una labor específica y altamente necesaria relacionada con la seguridad en las calles y el cumplimiento de las ordenanzas municipales y en estrecha colaboración con la Junta de Andalucía en cuestiones tan importantes como las denuncias y expedientes falsos en torno a la matriculación escolar. Un buen trabajo que, después de 20 años de existencia del grupo, fue extinguido el pasado mes de un plumazo por razones que ni ellos ni yo misma alcanzo a entender. El argumento económico sigue sin ser suficiente; estos siete funcionarios cobraban un plus por este tipo de actividades de una cuantía más bien discreta. Un plus al que incluso estaban dispuestos a renunciar, y así lo manifestaron públicamente, con tal de que no se acabara con la unidad. Ya me apuntaron, en su momento, a que otro tipo de intereses se escondían tras esta decisión municipal, que por cierto tampoco fue bien acogida por las asociaciones de vecinos. Unas historias de amiguismos y enemistades notorias relacionadas con el gobierno actual y con el saliente, que han acabado pasando factura a la brigada. La trama, que no voy a destripar aquí, me resulta bastante creíble; para terminar de completar el círculo, solo habrá que esperar y comprobar si, como ellos temen, en unos meses el Ayuntamiento cree un nuevo Grupo de Investigación con otras caras y un jefe presuntamente afín a su causa. Al final, por mucho que nos pese y aunque se trate de temas tan importantes como la seguridad ciudadana, lo que prima es la política. Una conclusión de perogrullo para muchos, pero que a mí me sigue sorprendiendo de vez en cuando. Será cosa de mi ingenuidad.

Que tiemblen los conductores

2012 marzo 16
por admontalvo

 

Vaya por delante que no pretendo ser alarmista. Vaya por delante, también, que en mi ánimo no está el de arremeter contra los funcionarios policiales y poner en tela de juicio la clase de medidas que acometen para hacer valer sus derechos, los que sin duda se encuentran pisoteados al no cobrar por los servicios que prestan. La pega fundamental, y por muy demagógico que parezca, se encuentra en el hecho de que seamos los ciudadanos los que paguemos los platos rotos del desastre. Los policías locales, según reconocieron recientemente, no descartan dar la nota en los principales eventos de la ciudad, empezando por la Semana Santa. Como todos sabrán, este colectivo no tiene derecho a huelga por lo que sus miembros optan por otro tipo de argucias, además de las movilizaciones, para paralizar o alterar el ejercicio de su actividad. En uno de los grandes eventos celebrados en Jerez en los últimos años, se produjo una masiva baja laboral entre los agentes debido a un repentino virus que dejó inactiva a buena parte de la plantilla. En una Semana Santa, concretamente, los policías decidieron emprender una huelga a la japonesa que se tradujo en un incremento brutal de multas. Ahora, a escasos días de la Semana de Pasión, esta posibilidad planea nuevamente sobre el bolsillo de los jerezanos. Con este tipo de huelgas lo que hacen es seguir escrupulosamente el reglamento. ¿Eso quiere decir, entonces, que en el resto del año se lo saltan a la torera? Lo peor de todo es la aparente indefensión en la que nos encontramos, ya que se supone que si atienden estrictamente a las ordenanzas todas las sanciones estarán justificadas. Ante tal perspectiva, creo que la opción más segura que nos queda es acudir a pie al centro y rezar para que los trabajadores del dichoso ORA tampoco tengan problemas con el cobro de las nóminas.

Jerez está de moda

2012 marzo 14
por admontalvo

Me siento en una terreza con unos amigos y lo primero que escucho es que “Jerez está de moda”. La ciudad se encuentra en el top ten del noticiario; todos los periódicos y telediarios hablan sin cesar de este rinconcito del mundo. Para la desgracia de los jerezanos, sin embargo, no destacamos precisamente por la creación de empleo, ni tampoco por ser el municipio con las calles más limpias; ni siquiera por noticias amables como que Jerez se convertirá en escenario de una importante proyección cinematográfica. Aquí lo que se lleva, aparte del paro y la conflictividad laboral, son los capos de la mafia italiana, los sicarios, los asesinos de ancianos y las tramas fraudulentas de los ERE. Que nadie se asuste, no es que esto se haya convertido en la ciudad sin ley, pero es cierto que en tan solo una semana nos hemos desayunado con la detención de dos importantes mafiosos de la Cosa Nostra; el caso de un jerezano cuya mujer requirió presuntamente los servicios de un sicario para dejarle impedido y arrebatarle la custodia de su hija; la sentencia que condena a 23 años de cárcel a los Flores por asesinar a Catalina Ruiz Pato y la incursión de un jerezano que denunció a su jefa por despedirlo en Invercaria (algo que se vinculó en un principio con el caso de los ERE). Para los que por alguna extraña razón hayan permanecido al margen de este aluvión informativo, ahí va el vídeo de la detención de los dos capos del clan Polverino, que se produjo la tarde de un martes cualquiera en la puerta de un bar de Divina Pastora. Usted mismo, por ejemplo, podía haber pasado por allí.

Un crimen gratuito

2012 marzo 10
por admontalvo

Aunque para alguien con un mínimo de sensibilidad cualquier crimen es gratuito, el de Catalina Ruiz Pato me llegó especialmente por lo ‘innecesario’ del mismo. Esta mujer, de 64 años, pasaba la tarde en su vivienda de la barriada rural  Junta de los Ríos junto a su pareja, Antonio, cuando unos desalmados que ahora tienen nombres y apellidos asaltaron el domicilio y arramplaron con todo lo que había, incluida la vida de Catalina. Cuatro miembros del peligroso clan de los Flores, algunos de ellos viejos conocidos de la Justicia y declarados también culpables del crimen de la joven Tamara Leyton, acaban de ser condenados por la Audiencia Provincial de Jerez a 23 años de cárcel. 23 años, una vida destrozada y otra directamente eliminada por un botín que rondaba los 600 euros. Los cuatro se presentaron enmascarados esa fatídica noche de 2007 en el domicilio y, mientras tres de ellos lesionaban a Antonio haciéndole confesar dónde se encontraba el dinero, un cuarto iba a por su esposa. El anciano, de 67 años, estaba desvalido y en cuanto comenzaron a torturarlo les dijo lo que querían saber; Catalina, sin embargo, no corrió tanta ‘suerte’. A ella ni siquiera le preguntaron nada y no tuvo opción de huir, porque con una violencia absolutamente gratuita recibió un navajazo en el cuello seguido de un pisotón en el mismo sitio, que le produjo la muerte. ¿Qué amenaza suponía esta mujer para los atracadores? sola, en medio del campo y sin posibilidad de identificarles, pues llevaban pasamontañas, mientras corría a casa de unos vecinos a donde nunca llegó. Catalina dejó huérfanos a ocho hijos y a un marido cuya vida, como reconoció en el juicio, ya no tiene sentido sin ella. En torno a este caso podrían hacerse mil reflexiones, empezando por la pregunta de qué hacía una banda sanguinaria con un apabullante historial delictivo disfrutando del tercer grado penitenciario en el momento de los hechos, o si una pena de 15 años (los que les han caído por el asesinato en sí, ya que el resto corresponden a los delitos de lesiones y robo con violencia) es suficiente frente a una vida. En cualquier caso, Catalina ya no está, y se fue por 600 euros.