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El indie USA que llega

2012 febrero 12
por alenador

Las próximas semanas nos deparan varias cintas de corte indie que han dado mucho que hablar (para bien) y han cosechado elogios tanto de crítica como de público. Las películas objeto de este post son ‘Young adult’, lo nuevo de Charlize Theron con los responsables de ‘Juno’, la historia de una adolescente algo atípica que se queda embarazada y decide dar el bebé en adopción a una disfuncional pareja. La otra perla del cine indie americano es ‘Martha Marcy May Marlene’, la cinta con la que Sean Durkin se llevó el premio al mejor director en la edición 2011 del Festival de Sundance. Además, el filme presenta a Elizabeth Olsen, la pequeña de las hermanas Olsen, un nuevo valor en alza que también estará en ‘Luces Rojas’, la última película del español Rodrigo Cortés, creador de la intensa ‘Buried (enterrado)’.

‘Young adult’ es una ácida comedia, dirigida por Jason Reitman y escrita por Diablo Cody, en la que una treinteañera amargada que fue hiperpopular en el instituto regresa a su pueblo dispuesta a reconquistar a su novio de entonces, ahora casado y con un hijo. El reto de Theron era humanizar a un personaje lleno de mezquindad, lo que ha logrado a tenor de su nominación a los Globos de Oro.

 

Con ‘Martha Marcy May Marlene’, sin embargo, nos adentramos en los territorios del drama más descarnado, con la historia de una joven que logra escapar de las redes de una secta y decide irse a vivir con su hermana. A pesar de sus esfuerzos, las pesadillas la atormentan y la paranoia la llevará a sospechar que alguien vigila sus movimientos.

 

'The artist', el milagro

2012 enero 30
por Andrés G. Latorre

Y finalmente, se obró el prodigio. La riada de premios y menciones que ha recibido la película ha llevado a los señores que dirigen nuestros destinos cinematográficos en la provincia (ahora que la sala Megaupload está de reformas) a progamar de una bendita vez ‘The artist’. Lamentablemente, sólo se ha estrenado en los cines Bahía de Cádiz. Pero afortunadamente, porque son de los más cómodos de la provincia y, el movimiento se demuestra andando, de los que demuestran mejor gusto a la hora de hacer su selección fílmica. (No dejen de echarle un vistazo a su programación ocasional de óperas.)

Sólo les puedo decir que vayan a verla. Les recordará deliciosamente a ‘Cantando bajo la lluvia’, con la diferencia fundamental de que mientras que  aquella era un musical, ésta es muda. Tiene el gran mérito de tratarnos de hacer comprender un leguaje fílmico que sólo habremos visionado como una rareza en algún momento sórdido o pedante de nuestra vida delante de una de las obras maestras de Chales Chaplin o de Buster Keaton. Llega un momento, y llega pronto, en el que el espectador se da cuenta de que sobran las palabras, que una imagen vale más que cien dobladores y que sólo con un par de planos uno puede ahorrarse unas voces que sólo restarían protagonismo a una divertida banda sonora, obra de Ludovic Bource.

Eso sí, rebaje un poco sus expectativas a la hora de verla. Dentro de dos años, nadie hablará de ella, como ya nadie se acuerda de ‘Avatar’, y sólo se mencionará como “esa peli que era en blanco y negro y que no hablaban, ¿te acuerdas Federico?” Un pequeño consejo, haga como yo. Rodeese de buena compañía en la sala, compre un buen recipiente de palomitas (no se preocupe por el ruido que hagan, no hay que estar atento a los diálogos) y disfrute del cine como lo harían sus abuelos de jóvenes. Y ríase estentóreamente, que esto es cine y que alguien se de un porrazo en la cara es de lo más gracioso. (¿Qué sería de la seire Aida sin ese recurso?)

Pero si no le gustan estas cosas, no se preocupe. También tiene la opción de volver a ver ‘Alvin y las ardillas 3’ que, seguramente con justicia, sigue estando en cartel en casi todos los cines de la provincia.

 

Las decisiones de Clooney

2012 enero 25
por rvazquez

 

Bendito sentido del humor. El que minimiza la desgracia, contiene el dolor y endereza el camino desviado por la tragedia. Ponerle la otra mejilla a la pena no le es nada difícil al guionista y director estadounidense Alexander Payne (‘Entre copas’, ‘A propósito de Schmidt’). Al menos en sus películas. La última, ‘Los descendientes’, puede que pase a la historia del cine por alumbrar la mejor interpretación de George Clooney o por cosechar uno o dos premios Oscar (está nominado en cinco categorías, incluidas las tres más importantes). Que no es poco. Pero sus 110 minutos sirven para incorporar a nuestras historias personales algunas lecciones a tener en cuenta. La primera, ya le hemos comentado al principio del post, y él mismo la sugirió hace unos días en una entrevista: “En la vida hay risas incluso en las peores circunstancias”. Imaginen un cuadro más triste que el del comienzo de la película: Matt King, un rico abogado y terrateniente de Hawai, se enfrenta a un momento decisivo en su vida. Su mujer, con la que en los últimos años llevaba una relación intermitente, se encuentra en coma tras sufrir un accidente náutico. Hacerse cargo de sus dos hijas, una díscola adolescente y una niña demasiado mayor para su edad, no le resultará nada fácil. Como tampoco lo será el definir con sus primos qué hacer con los terrenos que poseen en una paradisíaca isla hawaina. Vender o no vender, esa es la cuestión. Y ahí está la segunda moraleja de la cinta. Lo fácil es la transacción, el pájaro en mano, el vivir de los réditos durante toda la existencia y la de sus vástagos. Pero esa herencia territorial con la que uno cuenta desde la cuna se convierte en una herencia familiar, en un tesoro demasiado querido para dejarlo en manos del mejor postor. Esa isla fue pasado, pero sobre todo es presente y por qué no, futuro. Para prepararse para ese mañana sin su mujer, King (Clooney) tiene que enfrentarse con un ayer que desconocía: la moribunda tiene un amante. En compañía de sus hijas, King iniciará un viaje para conocer al otro hombre y para conocer entonces cuáles son los verdaderos sentimientos que profesa a su esposa. En esa resolución encontramos la otra perla que Payne ha extraído de la novela escrita por Kaui Hart Hemmings. Algo que a menudo olvidamos. Queremos a los demás y nos quieren por quienes son-somos. Con sus defectos, sus virtudes, sus problemas, sus alegrías.

De la actuación de Clonney habrá oído maravillas. Que son ciertas, aunque con este guion y con esa dirección no resulta muy meritoria. Encaja perfectamente en el exitoso y rico trabajador que a priori lo tiene todo pero cuando su vida da un vuelco se percata de que no tiene nada, al menos, controlado. Quien ha sorprendido gratamente es la actriz Shailene Woodley, que encarna a la hija mayor de los King. La joven soporta una fuerte carga dramática durante toda la cinta sin caer en la impostura, consiguiendo recrear ese paso tan largo y tan poco definido de la adolescencia a la madurez.

Por lo demás, todo muy al estilo Payne. Sencillez y más sencillez. Sin artificios. Cuidado de la fotografía y la música (local, su repetición engancha y echa para atrás a partes iguales). A veces, en cine, las grandes historias salen de las tramas más simples. Como casi todo.

Suburgatory, una ciudad pastel de mujeres lobotomizadas

2012 enero 20
por alenador

 

 

 

Esta noche se estrena el tercer capítulo de la hilarante nueva comedia de Cosmopolitan ‘Suburgatory’, traducida en España como ‘Fuera de lugar’. El viernes pasado vi el piloto y el segundo capítulo y tengo que decir que es una de las series más divertidas de la temporada y auguro que dentro de bien poco tendrá un gran legión de fans. La historia es la de un padre atractivo y una joven adolescente que abandonan la trepidante Manhattan para mudarse a una zona residencial de las afueras de Nueva York. Tras encontrar un condón en la habitación de la joven, el padre decide alejarla de las tentaciones, el libertinaje y la inseguridad de las calles de la Gran Manzana y ofrecerle un futuro más agradable y decente en los suburbios, de ahí el título de la serie. La protagonista (que recuerda a una Juno mucho más comedida) siente desde el principio que no encajará en un barrio decorado con colores pastel y poblado por mujeres lobotomizadas y recauchutadas, padres gays que no se atreven a salir del armario y jóvenes sin seso que conducen jeeps y juegan al fútbol. Además, en ‘Suburgatory’ las adolescentes visten como prostitutas tailandesas y beben redbull, sí, a todas horas. La pelirroja protagonista se las verá y deseará para encajar en un sitio así, aunque ya ha recibido su primer sujetador de su encantadora vecina, una barbie de media edad que aunque parezca raro, parece haberse hecho un huequito en su corazón.

Una de las escenas más divertidas es cuando madre e hija ‘barbies’ llevan a la vecinita a comprar ropa ‘normal’ al centro comercial. Ahí os dejo la foto. Las dos chicas parecen una versión mucho más terrorífica de las gemelas de ‘El resplandor’, ¿que no?

Las promesas consagradas del cine (II parte)

2012 enero 17
por lsanchez

 Ha pasado mucho tiempo, pero no me he olvidado de que tengo que continuar con los capítulos sobre mi serial de promesas consagradas del cine.

Para esta ocasión, he elegido varios actores que, en mi opinión, comparten al igual que sus compañeras del post anterior la característica de haber empezado siendo unas jóvenes promesas y han encaminado su carrera hacia un sector menos comercial.

Empezaré por uno de los hombres más atractivos del panorama según varias cinéfilas, entre ellas, mi compañera Ana: Ryan Gosling. Sus pinitos en la pequeña pantalla empezaron como niño Disney. Desde ahí participó en varias series de televisión, hasta que dio el salto a la gran pantalla en diferentes cintas, entre las que destaca, ‘Asesinato… 1,2,3’, donde compartía protagonismo con Sandra Bullock. Pero cuando realmente se convirtió en una cara conocida para el gran público fue e ‘El diario de Noa’. Aquí conquistó a la mayoría de espectadoras, al encarnar a un joven sin recursos enamorado perdidamente de una joven adinerada. Esta cinta comercial le aportó toda la fama que cualquier actor querría, pero en lugar de aprovecharla para trabajar en grandes producciones -ha actuado en cintas taquilleras como ‘Crazy, stupid, love’- , dedicó su talento a producciones más pequeñas, de corte indie. Entre ellas destacamos, ‘Half Nelson’, ‘Lars y una chica de verdad’ o ‘Drive’, su última cinta estrenada. Que aunque puede verse en todas las salas, su estilo ochentero y su director cuasidesconococido, la convierten en una cinta muy Gosling.

De todos modos, la que quería destacar hoy es ‘Blue Valentine’. Aquí protagoniza junto a Michele Williams a un marido que ve cómo la relación con su mujer se desvanece mientras recuerdan cómo eran cuando se conocieron. Muy recomendable.

 Michael Cera es otra de mis jóvenes promesas consagradas. Aunque su carrera no tiene mucho que ver con la de su predecesor en estas líneas, merece su espacio dado que no solo se ha hecho una carrera en el cine, sino también en la música y últimamente en la literatura con su libro, ‘Piña’. Un relato breve que ha sido recibido con escepticismo por la crítica.

Pero vamos a centrarnos en su carrera en el cine. Empezó en papeles del corte de ‘Supersalidos’ para reparar en la muy recomendable ‘Juno’. A partir de aquí, continuó en películas que combinaban el amor y el  humor como ‘Nick y Norah, una noche de amor y música’ o, la muy surrealista ‘Scott Pilgrim contra el mundo’, basada en una famosa novela gráfica.

  

Dentro de poco, tendremos la oportunidad de verlo hablando en español en la próxima película del directo chileno Sebastián Silva.

Y para terminar, por ahora -me he extendido demasiado-, dedico las últimas líneas de este post a una joven promesa que aún no tiene carrera pero al que auguro un futuro prometedor. Se trata del protagonista de ‘Restless’, Henry Hopper, un joven actor, hijo del fallecido Dennis Hopper, que tiene un par de cintas pendientes de estreno pero que en EE UU ya lleva camino de estrella indie tras esta película en la que comparte protagonismo con Mia Wasikowska, en la que por cierto me centraré la próxima vez.

 

Sin artistas en Cádiz

2012 enero 15
por Andrés G. Latorre

Reconozco que no quería escribir este ‘pot’, que estoy cansado de los que emplean los blogs para llorar, ay qué dolor, y para quejarse de lo malo que es todo sin proponer nada…. Pero lo siento. Como amante discreto y promiscuo del cine me quejo, me enrabieto y le pego un manotazo al gran cuenco de palomitas que los redactores de este blog siempre tenemos cerca de cada una de estas letras.

Hace un mes se estrenó en los cines de España la película ‘The Artist’, una propuesta (este sustantivo nos viene genial a los pedantes) francesa de Michel Hazanavicius que recrea el ambiente de Hollywood de los años 20. La película se diferencia de la habitual oferta en que es en blanco y negro y muda. Pues bien, la cinta no se ha estrenado en ningún cine de la provincia. La crítica internacional y su buena acogida de pública ha sido preterida en todas y cada una de las salas de Cádiz.

Me parece lógico que los cines, como empresas privadas que son, discrimen en función de su éxito de público y crítica los estrenos que proyectan (a fin de cuentas, el dueño de la instalación tiene que pagar las nóminas de los trabajadores), por lo que no entiendo cómo se ha dado de lado a una película que ha sido reseñada en todos los informativos (vale, es verdad, sabemos cómo funcionan ese tipo de promociones, amigas de encumbrar las nefandas producciones de Will Smith) y que ha sido nominada a seis globos de Oro, candidata a la Palma de Oro de Cannes (donde se llevó el premio al mejor actor), premio del Público del Festival de San Sebastián y que probablemente se llevará algún Oscar. Nada, si rastro. Eso sí, Alvin y las Ardillas 3 lleva dos meses en cartel…

A cuatro manos, un bombín y una barretina

2012 enero 13
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por Andrés G. Latorre

En los próximos meses está anunciada la publicación de un nuevo disco escrito y musicado por dos de los mejores compositores en lengua castellana del momento y (teniendo en cuenta que la canción popular actual no tiene más de un siglo) de todos los tiempos: Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina.

El disco, escrito a cuatro manos, dos corazones y seguro que muchos sudores y risas se llamará ‘La Orquesta del Titánic’, y en él el Flaco de Úbeda y el Nano del Poble Sec desplegarán su nueva creatividad madura y su insolente juventud sexagenaria. De momento, su single, ‘Cuenta conmigo’, está a la venta en iTunes. Para el disco habrá que esperar hasta el 7 de febrero, 25 día de sufrimiento para los que necesitamos su música bendita más que comer y estamos ya cansados de pseudocantautores de pañuelito y de malotes de rima fácil y machismo musical.

Un Brian os ha nacido

2012 enero 2
por Andrés G. Latorre

Antes de que termine la Navidad era imprescindible hacer referencia a las películas que antes poblaban las pantallas de televisión por estas fechas. Ya mencionamos ¡Qué bello es vivir! (un año llegaron a proyectarlo de manera simultánea por Canal 2 Andalucía y por La2 en un bello caso de sincronismo cósmino), pero la lista es larga: ‘Jesús de Nazaret’, ‘Rey de reyes’, ‘La historia más grande jamás contada’… Incluso antes las televisiones eran más valientes y se atrevían con un ‘Quo Vadis?’ o un ‘Barrabás’  (película nada reconfortante, por otra parte).

Todo esto se ha ido perdiendo como lágrimas en la lluvia. Como se ha perdido el gamberrismo a la hora de programar, en estos días, La vida de Brian (recuerdo haber visto esta película ¡un Viernes Santo!) La película de los Monty Python, del año 1979, no es una burla, sino una fantasía sobre lo que le ocurre a un hombre que nace en la misma época y en el mismo lugar que Jesús. Repasan uno a uno los problemas de la época con el punto de vista de actual: ocupación romana, proliferación de mesías, atomización extrema de los grupos de resistencia judía (en palabras del Frente Popular de Judea: “Sólo hay una cosa que odiamos más que a los romanos… a los del Frente Judaico Popular).

El estreno de la película levantó las críticas de los sectores más conservadores de la sociedad, que acharon a los comediantes que se  habían burlado de Jesús de Nazaret. En unas desafortunadas declaraciones, y fruto del nerviosismo, un ejecutivo de EMI Films declaró que no financiarían una película que se burlada del “jodido Jesucristo” (sic). Finalmente, fue el ex beatle George Harrison el que pagó la película. Dijo que lo hizo porque quería ver una película así… “Ha sido la entrada más cara que he pagado en mi vida”. Los Monty Python insistieron hasta la saciedad en que no querían hacer una burla de Jesucristo (“habría sido muy aburrido, habría monopolizado el guion”, manifestaron), lo que no impidió que la película fuera prohibida en Irlanda y Noruega. En Suecia se estrenó con el siguiente lema: “Tan divertida, que la han prohibido en Noruega”. Sirva esta entrada para reinvindicar el famoso humor sueco, que se está perdiendo y es una pena.

Este vídeo tiene una de mis escenas favoritas. ¿Qué han hecho los romanos por nosotros?

 

Mis comerciales por Navidad

2011 diciembre 27
por Andrés G. Latorre

En el cine, como en la vida, hay muchas maneras de reconocer al impostado, al falsario, al sastre del traje nuevo del emperador. Uno de los más fáciles de reconocer, les confesaré un secreto, es aquel que se rasga las vestiduras y, junto a un tronco yermo y con la puesta de sol al estilo de ‘Lo que el viento se llevó’, abomina de ese concepto tan maldito de ‘Cine comercial’.

Como bien expresaba el crítico cinematográfico Carlos Pumares,  los Hermanos Marx era cine comercial, y John Ford, y todas las películas de la época dorada de los años 30. Porque lo bueno se vende, es comercial (se puede hacer ‘comercio’, compra-venta) con él.

En Navidad me encantan las películas más comerciales. Es decir, las que han sobrevivido al tiempo y a los vaivenes de modas. Hoy, en este blog, voy a destacar dos que seguro que os gustarán: ‘Los Gremlins’ y ‘¡Qué bello es vivir!’ Pese a la inevitable moralina navideña (que roza el ridículo en el segundo de los títulos) no me negarán que ambas, con una buena tanda de polvorones y un vasito de anís, constituyen el mejor bálsamo contra el mediocre cine navideño invendible de estos días de niños que se ilusionan con perros, de abuelos que recuperan la ilusión y de ejecutivo indignantes que dejan aparcada la crisis y el dinero porque el milagro de la Navidad les hace entender que lo importante es canta villancicos con el pequeño Joe con una ridículo jersey de punto con un alce dibujado. (Oh, y suenan campanitas)

Nuestros sabios abuelos

2011 diciembre 18
por Andrés G. Latorre

En la noche del sábado me hice un hueco entre las ociosas plumas. Una copa de brandy (consejo de la siempre sabia periodista jerezana María José Pacheco), una bolsa de pipas y un DVD: El gran dictador.

Mientras la veía, debe ser la 9 vez que lo hago, me asaltaba una pregunta una y otra vez. ¿Sería posible una película tan comprometida, de tanta actualidad, tan dramática, tan divertida, en nuestros días? ¿Podríamos hablar de guerra, de genocidio, de totalitarismo y amenaza global siendo cómicos sin ser frívolos, populares sin ser populistas, comprometidos sin ser demagógicos? La película se estrenó en 1940. EE UU aún miraba desde lejos lo que pasaba en el escenario bélico europeo y la Unión Soviética no se había desengañado de la falacia del pacto de acero. Pero los campos de concentración estaban llenos y los ghettos se iban consolidando en los países ocupados por el Reich.

¿Se imaginan una película en 2011 hablando de Gadafi y retratando sus excentricidades y el sufrimiento del pueblo sin perder un ápice de humor y de ternura? Y eso que Gadafi está a años luz de ser Hitler… Películas como ésta dejan el alivio de pensar que la humanidad pare genios constantemente, pero la pena de que, hoy en día, no queda ninguno. Y mientras, de fondo, se escucha una patrulla de matones de las SA  gritando eso de “Arios, arios, qué superiores son los arios”.